Echar un capote.  /  Echar un buen capote.

   Cuando un toro pone en peligro a un torero, los ayudantes (subalternos) del torero salen rápidamente a ayudarle.  Intentan distraer al toro, enseñándole el capote (el manto rojo con el que se torea).

      Por eso se utiliza cuando alguien ayuda a otra persona en una situación difícil o comprometida.

            Ejemplo:   "Le echó un buen capote y le defendió ante sus jefes".